lunes, 16 de noviembre de 2009

(Paréntesis)


Hoy, ahí fuera, parece primavera; el cambio climático, ese vecino nuevo del que todo son rumores e inquieta a los propietarios de toda la vida, ha escrito sus primeros versos y, como buen trilero, se la ha jugado bien al otoño esta mañana. ¿Quién dijo que los tipos siniestros no conocen la belleza?


Y ahí estaba yo, subido en la bici, con las galeradas bajo el brazo, un pitillo en la oreja y mi abrigo abrazándome por el cuello como una amante descarada.


Hoy, parece, que sonaba cierta música ahí fuera. De veras, no miento, la escuchaba.


Los abuelos, encorvados, no han tenido que disputarse el menguante hueco del banco soleado. Hoy el sol ha sido generoso. El desayuno de media mañana de los funcionarios profesionales demora las gestiones de todos los que últimamente pasan los lunes al sol; pero, hoy, graciosamente, como digo, el sol ha sido un dios benevolente y a base de muecas, carantoñas y chistes viejos, nos ha hecho sonreír a todos.


Sí, salir a verlo, hoy no hace falta abrigarse, en el mercado huele a pescado y encurtidos, los jóvenes impenitentes pasan las horas lectivas en los jardines ensayando su próxima revolución hormonal, aquellos rostros que ayer eran sombras detienen el paso a saludar con sus bufandas en mano e incluso mis clientes me reciben con sonrisas y brazos abiertos.


Hoy es un día histriónico, como el verso de Machado; hoy es siempre todavía.


Pero no os dejéis engañar, aquí dentro no deja de ser otoño, pese a que, hoy, ahí fuera, parezca primavera.


2 comentarios:

  1. Ojalá a mi me hiciese sonreir, por estos lares parece el maldito verano que se ha adueñado de las baldosas y las sombras.
    Necesito mis dias grises, necesito del agua y el frio en mi nariz.

    Es que sino... nadie me abrazará para darme calor :)

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  2. Acabo de descubrir tu "instant de no res", tu sol de noviembre en Barcelona, y tu oído afinado a todo lo que ves. Es fascinante, ¿no es cierto? Sólo mirando, sin papel ni ordenata, ¡se pueden llegar a escribir tantas escenas! Aunque hay veces, que ciertas historias se resisten, y la dificultad no reside en las inclemencias del tiempo, sino en la ¿inconsistencia? de sus protagonistas. Pero no tengo prisa, prefiero la hoja en blanco antes de caer en el tópico. Sería demasiado fácil, ¿no crees?, sobre todo si los personajes merodean por las calles del Raval.
    Un abrazo!

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